octubre 12, 2018 by admin Uncategorized 0

Circo Capuccini: transformando vidas en el corazón de Aguablanca

Circo Capuccini: transformando vidas en el corazón de Aguablanca

El Circo Capuccini funciona en dos pisos de una casa del barrio Los Lagos, en el Distrito de AguaBlanca, en la ciudad de Cali.

Una casa en medio de una calle recibe a niños y jóvenes a diferentes horas del día. Sonidos de marimba, flauta y carnaval la inundan. Es el Circo Capuccini, un proyecto de la Asociación Forjadores de la Cultura de la Vida, una entidad sin ánimo de lucro que tiene como objetivo “posibilitar y contribuir en el Desarrollo humano/Espiritual y Artístico para niños y jóvenes”. Este circo está en Aguablanca desde hace 23 años, gracias a un modelo que promueve el respeto y el cuidado del cuerpo y de la vida.

Para conocer el poder del circo hay que visitarlo, no hay textos institucionales ni personas recitando un discurso, lo que logran es evidente: un grupo de niños juega en un ricón- son de todos los colores, hay niños y niñas, muñecas y carritos- mientras en el tercer piso, un grupo de adolescentes realiza sus prácticas de acrobacia, con un increíble manejo y respeto por su cuerpo y atención permanente a sus compañeros, siempre pendientes de que la colchoneta esté donde debe estar para recibir el impacto de cada movimiento. Otros estiran, o se maquillan y en ocasiones encuentras a estos mismos jóvenes y niños, sentados en círculo, participando de la lectura de Derechos Humanos, actividad que hace parte de la programación que les ofrece el Circo Capuccini.

Una madre que pasó la noche trabajando prepara el desayuno para sus dos hijos y su marido. Su esposo trabaja de día ella de noche para poder apoyar a sus dos hijos, quienes hacen parte del Circo Capuccini. Ana Gabriel, su hija menor, es la protagonista del nuevo espectáculo de teatro – danza y su hermano Juan es tallerista los fines de semana porque ahora está en un circo más grande.

Todas estas escenas no parecen posibles en un lugar descrito como una de las zonas más inseguras de Cali, mencionado en los medios de comunicación por casos de homicidios, conflictos entre pandillas, microtráfico: el distrito de Aguablanca. Pero el Circo Capuccini ha logrado mantenerse como una alternativa artística y cultural para los niños y jóvenes que quieren hacer parte de otra historia, una diferente a la que el país ve a diario de su barrio, pero que no hace parte de su cotidianidad porque se llenó de movimiento, de sueños, de amigos y fortaleza gracias al Circo de la cuadra.

El entusiasmo y el deseo de hacer las cosas bien se sienten. Hay una fuerte motivación, que permite a los integrantes hacer un ciclo: el estudiante se convierte en tallerista, el profesional en voluntario, el adulto lleva a sus hijos como estudiantes… Ese compromiso ha hecho posible que el Circo se mantenga aunque no reciba fondos públicos o privados. Recientemente ha participado en proyectos con otros actores de la ciudad y busca promover y gestionar presentaciones.

Gracias al intercambio de copartes entre Comundo, la Asociación Forjadores de la Cultura de la Vida y la Fundación Chasquis, tuvimos la oportunidad de ser testigos y disfrutar de esta historia escrita desde el tesón y dedicación de Martha y Alexander (fundadores) y su inquebrantable confianza en que el arte y la cultura transforman vidas.

https://www.facebook.com/Forculvida-Capuchini-Circo-Teatro-119259485345234/
@circocapuchini_forculvid